Mantenimiento preventivo: cada cuánto limpiar tu equipo
El polvo no daña un equipo de un día para otro, pero reduce su capacidad de enfriarse mes tras mes.

Por qué el polvo afecta el rendimiento
Los filtros y los disipadores se obstruyen con el tiempo. Cuando el aire no circula bien, los componentes alcanzan temperaturas más altas y el sistema reduce su velocidad para protegerse. El resultado es lentitud, ruido y un desgaste que se puede evitar.
Señales de que tu equipo necesita limpieza
Ventiladores que suenan más fuerte, equipo caliente en la parte trasera, reinicios bajo carga o una temperatura que sube más de lo normal en tareas simples. Si notas alguna de estas señales, conviene revisar el equipo.
Cada cuánto conviene hacerlo
No hay un intervalo universal. En oficinas limpias, una revisión al año puede bastar. En casas con mascotas, en talleres o en zonas con mucho polvo, la revisión debe ser más frecuente. El uso intensivo, como juegos o edición, también justifica intervalos más cortos.
Qué debe incluir un buen mantenimiento
Limpieza de filtros, disipadores y ventiladores; revisión de la pasta térmica; control de temperaturas en reposo y bajo carga; y revisión del sistema operativo y los controladores. Un buen servicio informa qué hizo y qué recomienda para el siguiente periodo.